«Doctor, me miro la cicatriz en el espejo y tiene bultos». Es una de las consultas que más se repiten en las semanas que siguen a una operación de columna, y casi siempre llega con mucha preocupación. La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, lo que se ve no tiene ninguna importancia. Aquí te explico por qué aparece, qué otras cosas son normales y cuáles sí merecen una llamada.
Por qué aparecen los abultamientos al ponerte de pie
Al cerrar la herida, la sutura puede dejar la piel fijada a los planos que hay debajo. En el quirófano no se nota nada, porque estás tumbado. Pero al ponerte de pie la piel cambia de posición, tira de esos puntos de anclaje y aparecen irregularidades o pequeños abultamientos a lo largo de la cicatriz.
Es más frecuente tras una artrodesis (fusión), donde la incisión es más larga. También puede pasar después de operar una hernia discal si la piel es muy laxa y elástica.
Pueden ser llamativos, pero no significan que algo vaya mal: se resuelven solos en unos tres meses, sin hacer nada.
Otras cosas que también son normales
- La piel dormida alrededor de la cicatriz. Al abrir se seccionan pequeños nervios de la piel. Esa sensación suele ir mejorando con los meses.
- El picor y el color rosado. Durante los primeros meses la cicatriz está rosada o enrojecida, algo engrosada y pica. Después se aplana y se aclara poco a poco.
- Que tarde en verse «terminada». Una cicatriz tarda en torno a un año en madurar, a veces más. No la juzgues por cómo está a las pocas semanas.
Cómo cierro la herida y qué cambia para ti
Con frecuencia cierro la piel con una sutura intradérmica, por dentro, para que no queden marcas de puntos ni de grapas, solo la línea de la incisión. No siempre es la mejor opción: si la piel queda con tensión, esa sutura puede ceder y la herida abrirse con más facilidad, y entonces son más seguros los puntos o las grapas.
Saber cómo se cerró la tuya importa, porque decide cuándo puedes ducharte:
- Con grapas puedes ducharte mientras sigan puestas, siempre que después seques la herida por completo, a toques y sin frotar, y apliques un desinfectante como povidona yodada o clorhexidina.
- Con sutura intradérmica es mejor no ducharse hasta pasadas dos semanas.
- Bañera, piscina y mar, en ningún caso antes de un mes, y solo si no queda ninguna zona de la herida aún tierna.
Y siempre manda lo que te indicamos al alta, que es lo que vale para tu caso concreto.
Lo que sí debe preocuparte
Llama a la consulta o acude a urgencias, sin esperar a la revisión, si notas:
- Enrojecimiento que se extiende alrededor de la herida, o calor en la zona.
- Dolor en la herida que aumenta con los días en lugar de ir a menos.
- Supuración, mal olor o fiebre.
- Bordes de la herida que se separan.
- Salida de líquido claro que no cesa, especialmente si se asocia a dolor de cabeza: en una cirugía de columna puede ser líquido cefalorraquídeo.
- Dolor, hormigueo o pérdida de fuerza en las piernas (o en los brazos, si la cirugía fue cervical) que no tenías al salir del hospital.
Para saber más
He preparado tres guías más completas sobre la cicatriz, con los cuidados del día a día, el sol y el deporte:
- La cicatriz de una cirugía de columna
- La cicatriz de la operación de hernia discal
- La cicatriz de la operación de escoliosis
Y si te han colocado tornillos y barras, repasa también las recomendaciones tras cirugía lumbar con implantes.










